El huésped tóxico que quería ser rey: historias de la recepción nocturna en hoteles
¿Alguna vez te has preguntado cómo es realmente la vida de quienes trabajan en la recepción de un hotel, especialmente en el turno de la noche? Imagínate estar solo, con la ciudad dormida, y de repente llega un cliente que parece haber salido de una telenovela: exigente, egocéntrico y convencido de que el mundo gira a su alrededor. Pues sí, estas historias existen, y hoy te traigo una que te hará reír, reflexionar y, quizás, entender un poco más a ese héroe anónimo detrás del mostrador.
La anécdota que te contaré viene desde el otro lado del mundo, pero créeme, podría haber pasado perfectamente en cualquier hotel de Ciudad de México, Buenos Aires o Bogotá. Porque los huéspedes difíciles, como los frijoles charros o el dulce de leche, no conocen fronteras.