Cuando el huésped difícil se topó con una cascada en el hotel: una noche para no olvidar
Trabajar en la recepción de un hotel puede ser como una telenovela: nunca sabes si el próximo huésped será un alma tranquila o el protagonista de un desastre. Y si crees que exagero, prepárate para una anécdota que parece sacada de un guion de comedia… o de terror, dependiendo a quién le preguntes.
Es viernes por la noche, ya casi es hora de cerrar y todo parece ir sobre ruedas. Pero como dice el dicho, "cuando el río suena, agua lleva". Y vaya que esa noche el agua sí llevó… ¡y de sobra!