Cuando el hotel se vuelve Titanic: Historias de una recepción al borde del naufragio
¿Alguna vez pensaste que trabajar en la recepción de un hotel podía sentirse como estar en pleno hundimiento del Titanic? Pues sí, hay noches en las que la realidad supera hasta el mejor capítulo de “La Rosa de Guadalupe” o cualquier telenovela. Y es que, cuando el techo empieza a gotear, los huéspedes a desesperarse y los errores de reservación a multiplicarse, solo queda reír, respirar profundo y preguntarse: “¿qué más puede pasar?”
Esta es la crónica de una noche en la que todo salió mal, pero el sentido del humor y las ganas de sobrevivir al turno (y a la vida de recepcionista) nunca faltaron.