Reservaciones después de medianoche: el verdadero “terror nocturno” de los hoteles
¿Quién no ha soñado alguna vez con llegar a un hotel a altas horas de la madrugada y encontrar una cama lista para descansar después de una larga noche? Ahora, imagina estar del otro lado del mostrador: es sábado por la noche, el hotel está lleno hasta el tope, y empiezan a desfilar clientes que creen haber encontrado el truco perfecto para asegurar habitación... ¡después de medianoche!
Porque sí, aunque en Latinoamérica somos expertos en improvisar y dejar cosas para última hora (“al cabo que ahorita veo si hay espacio”), hay situaciones donde la realidad se impone, y el sistema hotelero tiene reglas tan estrictas como la abuela vigilando que nadie se robe las conchas de la panadería.