¿Exageré con mi compañera por cambiar la tele del hotel? Una historia nocturna y sus lecciones
Trabajar en la recepción de un hotel durante la noche en Latinoamérica puede ser como estar en una novela: hay momentos de suspenso, drama y hasta comedia involuntaria. Todos hemos tenido ese compañero que “le busca tres pies al gato”, especialmente cuando se trata de pequeñas libertades laborales. Hoy te traigo una historia que podría haber pasado en cualquier hotel de nuestra región, entre turnos de madrugada, café recalentado y ganas de sobrevivir al aburrimiento.
Imagínate: son las 2 de la mañana, la ciudad duerme, y tú, detrás del mostrador, tienes la responsabilidad de que todo funcione bien. El único ruido es el de la televisión de la recepción… hasta que tu compañera decide poner un programa que podría cambiarlo todo. ¿Hasta dónde llega el límite entre la buena onda y el respeto por las reglas?