Confesiones de un recepcionista: El verdadero todólogo del hotel
¿Alguna vez te has preguntado qué pasaría si Superman tuviera que trabajar en la recepción de un hotel? Bueno, tengo noticias: probablemente se rendiría antes que cualquiera de los recepcionistas latinos que enfrentan cada día el arte de lo imposible. Porque en el mundo de la hotelería, los milagros no sólo son posibles, ¡son parte de la rutina!
En esta entrada te invito a ponerte en los zapatos (de preferencia cómodos, porque no hay tiempo ni para sentarse) de una persona que, aunque no lo creas, debe ser contador, ingeniero, psicólogo, niñera, políglota, meteorólogo, plomero y, por supuesto, experto en aguantar clientes con peticiones dignas de telenovela de las 9.