Cuando la hospitalidad se vuelve una pesadilla: historias de la recepción de hotel que te harán querer cambiar de chamba
Trabajar en la recepción de un hotel boutique suena glamoroso, ¿no? Imagina: saludas a viajeros de todo el mundo, das recomendaciones de lugares, vives en un ambiente “internacional” y, de vez en cuando, te llega una buena propina. Pero la realidad puede ser otra, tan caótica y desgastante que hasta el más paciente termina preguntándose: “¿En qué momento decidí que esto era para mí?”.
Hoy te traigo la confesión de alguien que se hartó de ser el rostro sonriente de la hospitalidad… y te aseguro que más de uno se sentirá identificado.