Cuando atender la recepción se vuelve una telenovela: una huésped, mil banderas rojas y cero paciencia
Trabajar en la recepción de un hotel puede parecer, para muchos, una chamba tranquila, casi rutinaria. Pero quienes hemos estado tras ese mostrador sabemos que, a veces, se siente más como estar en medio de una telenovela, con personajes extravagantes y situaciones que te hacen dudar si estás en la vida real o en un sketch de comedia. Hoy te cuento la historia de una huésped que convirtió la recepción en un campo de batalla emocional, y te juro que ni el mejor guionista de Televisa podría haberlo escrito mejor.