Cuando ser “tóxico” en recepción significa hacer bien tu trabajo
¿Quién no ha escuchado historias de terror sobre jefes malintencionados, despidos injustos o esos trabajos que sacan lo peor de uno? Pero imagina que te echen por ser “hostil y tóxico”, justo cuando solo intentabas hacer tu trabajo como buen soldado. Esta es la historia, digna de sobremesa familiar, de una recepcionista que vivió en carne propia el absurdo mundo de los hoteles de bajo presupuesto… y cómo la gerencia puede convertirse en el verdadero cliente problemático.
¿Listo para enterarte cómo un simple favor para un huésped VIP puede poner tu empleo de cabeza? ¡Acomódate y saca las palomitas!