¡No es culpa del hotel si no revisaste los detalles antes de reservar!
Imagínate llegar a un hotel después de un largo viaje, listo para descansar, y de repente te das cuenta que… ¡no hay elevador! O peor aún: tu habitación da justo a la autopista y los camiones parecen pasar por encima de tu almohada. ¿La culpa? Para muchos, siempre es del hotel. Pero, ¿y si te dijera que en la mayoría de los casos, todo se podría haber evitado con unos minutos de investigación y una llamadita previa?
Esta historia es para todos los que alguna vez han viajado… o trabajado en hotelería. Y sí, también para los que han hecho berrinche en recepción porque “no sabían” que el hotel tenía el mismo encanto que un motel de carretera en los años 70.