Cuando la recepción del hotel se convirtió en refugio para dos niñas asustadas
Hay trabajos que te marcan la vida no por el sueldo, sino por las historias que se quedan pegadas al corazón. Quienes hemos trabajado de cara al público sabemos que un día cualquiera puede convertirse en una novela de realismo mágico, llena de sorpresas, absurdos y, a veces, momentos en los que te preguntas en qué mundo vivimos. Hoy quiero contarles la historia de un hotel que, por una noche, dejó de ser solo un lugar de paso y se transformó en el refugio improvisado de dos niñas que solo querían sentirse seguras.