La llamada escalofriante: Cuando trabajar en recepción se vuelve un thriller nocturno
¿Alguna vez te ha pasado que un simple timbrazo te acelera el corazón? No hablo de que te llamen para ofrecerte una tarjeta de crédito, sino de una de esas llamadas que te ponen los pelos de punta, de las que te quitan el sueño y te dejan pensando si la realidad supera a la ficción. Así fue la noche para una recepcionista de hotel, que recibió una llamada tan fría y extraña que hasta los fantasmas de la Candelaria se habrían espantado.
Porque sí, trabajar en la recepción de un hotel no es solo recibir turistas confundidos con mapa en mano o a familias regateando el precio del desayuno. A veces, te toca vivir situaciones dignas de película de terror psicológico, y reaccionar no siempre es tan fácil como parece.