Cuando el altavoz arruina el almuerzo: una pequeña pero sabrosa venganza en el restaurante
Todos hemos tenido ese día tranquilo en el que solo queremos comer en paz, lejos del ajetreo y, sobre todo, del ruido. Imagina estar en medio de la nada, en un restaurante casi vacío, disfrutando de la compañía de un colega... hasta que aparece un personaje que convierte la calma en un auténtico show de gritos telefónicos. ¿Te ha pasado? Prepárate para conocer la venganza más ingeniosa (y satisfactoria) contra los que creen que su llamada es más importante que el espacio de todos.