Cuando los alumnos aprendieron la lección: la venganza pequeña de un repartidor
¿Quién no ha tenido que lidiar alguna vez con adolescentes traviesos y sus ideas poco brillantes? Imagina que eres repartidor, vas apurado con tus entregas y, de pronto, ves a un grupo de estudiantes con ganas de convertirse en actores de “Jackass” versión escolar. Así empieza nuestra historia de hoy, que mezcla humor, nostalgia, y una dosis de justicia poética… de la buena.
Todos recordamos, aunque no lo admitamos, alguna travesura tonta de la secundaria. Pero hay cosas que, aunque nos den risa, pueden ser peligrosas. Hoy te cuento cómo un repartidor en Estados Unidos resolvió de una manera tan simple como efectiva un problema que muchos ni hubieran notado hasta que fuera demasiado tarde.