La dulce venganza de oficina: Cuando la que acusa termina acusada
¿Alguna vez has trabajado con alguien que parece tener un radar especial para los errores ajenos, pero que nunca asume responsabilidad? Sí, todos conocemos a esa persona. Hoy te traigo una historia que podría haber pasado en cualquier oficina de Latinoamérica: la clásica venganza “chiquita pero picosa” que demuestra que, en el trabajo, uno cosecha lo que siembra.
En esta ocasión, la protagonista tiene nombre propio: Rosie. Y aunque la historia viene de un foro anglosajón, seguro que ya tienes en mente a la Rosie de tu propia chamba. Prepárate para reírte, identificarte y, quién sabe, hasta inspirarte para tu próxima movida en la oficina.