La venganza más pequeña en la carretera: cuando el karma viaja en parabrisas
¿Alguna vez has sentido esas ganas irresistibles de darle una lección a un conductor imprudente? ¿Esa satisfacción traviesa cuando el karma actúa justo frente a tus ojos? Prepárate, porque hoy te traigo una historia tan ridícula como disfrutable, de esas que solo pueden suceder en la carretera… y que nos recuerdan que el ingenio nunca descansa al volante.
Imagínate: vas tranquilo por la autopista, el día avanza normal, pero de repente te topas con ese clásico dominguero, ese conductor que parece estar de paseo dominguero cuando todos van apurados. Y lo que sigue es una mezcla de frustración, risa y, claro, un toque de venganza muy, pero muy pequeña… ¡pero deliciosa!