Cuando el “corredor de ratas” se topa con la paciencia latina: una pequeña venganza en el tráfico
¿Alguna vez te ha tocado ese conductor que parece pensar que la ciudad es su pista de carreras privada? Ya sabes, el típico que, por no esperar dos minutos en el semáforo, decide cortar camino por la gasolinera, el estacionamiento del OXXO o hasta por la tiendita de la esquina. Bueno, en inglés a estos personajes les llaman “rat-runners” (corredores de ratas), y hoy te traigo una historia que demuestra que, a veces, la calma es la mejor arma en el caos vial.
Prepárate para reírte y, por qué no, recordar esa vez que tú también tuviste tu mini venganza contra algún conductor impaciente. Porque en el tráfico latinoamericano, todos somos protagonistas de pequeñas batallas cotidianas.