El día que un contratista renunció en 10 segundos y dejó a su jefe en jaque
¿Alguna vez has tenido ese jefe que piensa que puede hacer y deshacer contigo solo porque eres “contratista”? Sí, ese tipo de jefe que cree que los derechos laborales son como los mangos: solo para algunos, y el resto que se conforme con las sobras. Bueno, la historia de hoy es para todos los que alguna vez han sentido que los tratan como piezas desechables en la oficina. Prepárate para reír, indignarte y, sobre todo, reflexionar sobre el valor del respeto en el trabajo.