El roomie que vino a revolucionar... y terminó en la banqueta con sus peces caros
¿Alguna vez has sentido que la hospitalidad se te va de las manos? Todos hemos tenido alguna historia con un amigo, familiar o conocido que, por ayudarlo, termina dándonos dolores de cabeza. Y es que, como dice el dicho: “No le des alas a los alacranes”. Hoy les traigo una anécdota sabrosísima de Reddit, donde la pequeña venganza se sirve igual de fría que un ceviche, pero con más satisfacción.