Cuando tu roomie no deja dormir: la venganza aulladora de los sonidos animales
Vivir con roomies puede ser una experiencia inolvidable… para bien o para mal. Todos hemos escuchado historias salvajes de convivencia, pero pocas tan divertidas (y algo incómodas) como la que te voy a contar hoy. Imagina que quieres relajarte o estudiar y, de repente, el departamento entero se convierte en escenario de una película para adultos, cortesía de tu roomie y sus visitas nocturnas. ¿Qué harías tú si los gemidos y gritos rebotan por todas las paredes, sin importar si tienes invitados o si solo quieres dormir tranquilo?