La venganza más ingeniosa contra el ladrón de microondas en la oficina: menos drama, más creatividad
¿Quién no ha sentido el coraje de abrir el refri de la oficina y descubrir que alguien ya “probó” tu comida? Si trabajas en una oficina en Latinoamérica, seguro has olfateado ese tuper con guisado casero, solo para encontrarlo misteriosamente más ligero o con un “pedacito” menos. Y es que, en la jungla de la oficina, hay especies muy particulares: los que traen comida de su casa, los que piden siempre por app… y los infames roba-almuerzos, capaces de desaparecer hasta el último tamal o empanada “por accidente”.
Hoy te traigo una historia que se volvió viral en Reddit y que podría ser el guion de una comedia de Eugenio Derbez: cómo detener a un ladrón de microondas sin recurrir a la violencia, los laxantes ni el escándalo.