Cuando el jefe no quiere ser jefe: el arte de no asignar tareas (y el caos que provoca)
¿Alguna vez has tenido un jefe que parece alérgico a tomar decisiones? Seguro que sí. Es ese tipo de jefe que, en vez de dirigir, lanza tareas al aire como si repartiera piñatazos y espera que alguien, por arte de magia, se anime a recoger el palo. Así empieza nuestra historia, una lección de lo que pasa cuando el jefe prefiere evitar el conflicto... y termina ahogándose en su propio desorden.