Cuando el árbol de Navidad terminó colgado del techo: una historia de cumplimiento malicioso en la oficina
¿Te imaginas llegar a tu trabajo y ver un árbol de Navidad… colgando del techo y de cabeza? No, no es una broma de cámara oculta ni una tradición olvidada: es la realidad en muchas oficinas donde las reglas absurdas y el cumplimiento al pie de la letra se encuentran con el ingenio latinoamericano. Si alguna vez has sentido que tu jefe te pide cosas solo porque puede, esta historia te va a encantar (y quizás te inspire para tu próxima posada).