El pasto de la discordia: Cuando cortar el césped se vuelve guerra familiar
Imagina vivir al lado de tu papá y que lo más importante en su vida no sean ni sus hijos, ni su perro, ni el América o el River Plate... ¡sino un pedazo de pasto reseco y lleno de parches! Así comienza la historia que hoy les traigo, una que podría ocurrir en cualquier barrio de Latinoamérica, donde el chisme y la terquedad familiar son el pan de cada día.
Y es que todos conocemos a ese tío, abuelo o papá que cuida el jardín como si fuera el Estadio Azteca, aunque la realidad sea más bien como una cancha de fútbol llanero después de la sequía. Pero lo que pasó aquí supera cualquier novela: una pelea por un césped que ni siquiera es bonito, con una dosis de orgullo y necedad que haría temblar a cualquier suegra mexicana o abuela argentina.