Saltar a contenido

Cómo un técnico de sistemas 'infiltró' sin querer una fábrica ultra vigilada… solo por parecer trabajador

Joven profesional de TI se infiltra inesperadamente en un recinto de alta seguridad durante despliegue de equipo.
Una representación fotorrealista de un joven administrador de sistemas de TI, quien se encontró accidentalmente dentro de un recinto de alta seguridad durante un despliegue rutinario para recoger equipo informático. Este emocionante momento captura los giros inesperados del trabajo en tecnología, mostrando las aventuras que pueden surgir en el campo.

Hay historias en el mundo de la tecnología que parecen sacadas de una película de acción, pero suceden en la vida real, con técnicos sudando la gota gorda, papel en mano y mucha suerte de por medio. ¿Te imaginas llegar a tu trabajo pensando que será un día normal y, de repente, te encuentras colado en una fábrica europea donde hasta el aire parece tener contraseña? Bueno, así le pasó a un joven administrador de sistemas. Y sí, todo por andar vestido como cualquier trabajador y manejar la van blanca más común del planeta.

De misión rutinaria a “infiltración” accidental

El protagonista de esta historia, un veinteañero apenas empezando en el mundo de TI, recibió un encargo sencillo: ir a una pequeña sucursal de su empresa, recoger todo el equipo tecnológico y volver a casa. Nada del otro mundo. Junto a un compañero de mantenimiento, alquilaron una van blanca (de esas que en todas partes usan los electricistas y plomeros) y se pusieron sus pantalones cargo con herramientas y sudadera. ¿La pinta? Cualquier latino que haya visto a “los del gas” o a los de “CFE” en México, sabe exactamente el look: ropa de batalla, actitud de “aquí nadie me molesta” y las manos listas para chambear.

Lo curioso comenzó al llegar a la entrada de la fábrica. El lugar tenía seguridad de película: cámaras, guardias atentos y protocolos estrictos. Pero, por azares del destino, se formaron justo detrás de una caravana de vans idénticas, todas de una empresa eléctrica famosa. El guardia, entre la prisa y la rutina, ni se fijó bien y los dejó pasar como si fueran parte del grupo. Cuando intentaron explicar su presencia, el de atrás empezó a tocarles el claxon con desesperación, así que mejor siguieron la corriente.

El poder de “parecer que perteneces”

¿Has escuchado eso de que “la actitud lo es todo”? Bueno, parece que con un uniforme genérico y la pinta adecuada puedes entrar a casi cualquier lugar. Muchos en Reddit bromearon diciendo que “un uniforme, cara de seguridad y un portapapeles pueden abrir más puertas que una credencial oficial”. Es como cuando el plomero llega a la oficina y nadie le pregunta nada, solo lo dejan pasar porque “seguro viene a arreglar algo”.

Un comentario muy popular lo resumió perfecto: “Solo necesitas una escalera y seguridad en ti mismo para entrar donde sea”. Otro usuario contó cómo su papá se metió a la cancha de futbol americano de Stanford en Estados Unidos solo porque llevaba una chamarra roja, igual que los de seguridad, y saludó como si nada. En Latinoamérica nos podemos imaginar a alguien entrando a un concierto con un chaleco fluorescente y un radio prestado… y nadie le dice nada.

La comunidad resaltó cómo, a veces, más que los documentos, lo que importa es la imagen que das. No es que sea buena idea, pero vaya que funciona. El propio autor confesó que, lejos de actuar con seguridad, en realidad estaban tan confundidos como cualquiera que se sube al micro equivocado en hora pico.

Cuando la rutina juega en tu favor (o en tu contra)

Ya adentro de la fábrica, el joven y su compañero empezaron a notar que algo no cuadraba. Los otros trabajadores los miraban raro, pero nadie decía nada. ¿Cuántas veces en el trabajo hemos visto a alguien nuevo y solo pensamos “ha de ser del área de sistemas” y seguimos con lo nuestro? Así, terminaron entrando hasta la zona de producción, un área supuestamente ultra restringida.

Fue hasta que ellos mismos buscaron a un guardia y le enseñaron sus papeles que se descubrió el malentendido. El supervisor de seguridad, entre sorprendido y aliviado, los escoltó hasta su verdadero destino. Recogieron su equipo, cumplieron la misión y se fueron con la pregunta en la cabeza: ¿de verdad es tan fácil colarse en lugares de alta seguridad solo por vestirse como trabajador?

Como diría cualquier latino: “¡Eso solo pasa en las películas… o en Reddit!”

Reflexión: ¿La seguridad es solo cuestión de actitud?

Más allá de la anécdota divertida, esto deja ver algo importante: la seguridad física en las empresas muchas veces depende más de la rutina y las apariencias que de los protocolos. Varias personas comentaron que, incluso en bancos o centros comerciales, si llegas vestido como técnico y con una libreta, nadie te detiene. En México, Colombia o Argentina, ¿cuántas veces hemos visto a alguien con un chaleco, portapapeles y ni preguntamos a qué viene?

Pero ojo, no es una invitación a intentar algo así. Los expertos en “pentesting” físico (pruebas para ver si la seguridad funciona) suelen usar estos trucos para demostrarle a las empresas dónde están sus puntos débiles. Como bromeó otro usuario: “Logro desbloqueado: prueba de infiltración accidental”.

La moraleja es sencilla: la próxima vez que veas a alguien con uniforme y actitud de “yo pertenezco aquí”, no está de más preguntar, aunque sea solo para hacerle la plática… ¡uno nunca sabe!

Y tú, ¿has visto algo parecido en tu trabajo?

¿Te ha tocado ver a alguien entrar como si nada solo por la pinta? ¿Alguna vez te confundieron con personal de mantenimiento? Cuéntanos tus historias en los comentarios. Porque, al final, todos tenemos anécdotas de oficina que parecen sacadas de una película… o de un hilo viral de Reddit.


Publicación Original en Reddit: The time a deployment to collect IT equipment accidentally led to the infiltration of a high-security facility