Saltar a contenido

Cómo logré que los spamers me pidieran disculpas (y hasta dejaron de molestarme)

Una persona frustrada bloqueando llamadas de spam con un tono de alerta humorístico.
Después de meses de llamadas de spam incesantes, decidí tomar acción. Esta imagen fotorrealista captura mi frustración, ¡completa con un tono personalizado que dice “alerta de tonterías!” Acompáñame en mi viaje de convertir llamadas molestas en una batalla divertida.

¿Quién no ha sentido esa rabia cuando suena el celular y al contestar… sorpresa, es otro spammer más? Es como cuando esperas el camión de las tortillas y llega el de la basura: pura decepción. Yo también pasé por ahí, y después de meses aguantando llamadas basura, decidí devolverles la jugada con una venganza tan chiquita como satisfactoria. Aquí te cuento cómo logré que los spamers me pidieran disculpas (y encima, dejaron de molestarme).

La tortura de los spamers: un infierno moderno

Imagina esto: llevas meses recibiendo entre diez y quince llamadas al día de números desconocidos, y a veces hasta piensas que podría ser una llamada de trabajo, porque andas buscando chamba. Pero no. Siempre es alguien preguntando por una persona que ni conoces o, peor, por ti mismo. Así como el clásico compadre que llega a la fiesta sin invitación.

Ya estaba tan harto que cambié mi tono de llamada a uno que decía “¡Alerta de basura, alerta de basura!” y asigné tonos únicos a mis contactos de verdad, para no perderme las llamadas importantes. Cada vez que sonaba el teléfono, me preparaba psicológicamente para el coraje.

La venganza dulce y sencilla: “Aquí no vive ese”

Un día, se me prendió el foco. ¿Y si les hago creer que ya cambiaron el número? Así empezó el plan:

Spamer: ¿Hola, puedo hablar con (nombre borrado)?

Yo: Disculpe, ¿a quién busca?

Spamer: Quisiera hablar con (nombre borrado).

Yo: Mire, yo acabo de recibir este número hace dos días y desde entonces me han estado molestando por esa persona. Pero aquí ya no vive, ni tengo idea de quién es.

La magia ocurrió: el spamer, sorprendentemente educado, me pidió disculpas por interrumpir mi tarde y prometió borrar mi número de su lista. Colgué con una sonrisa de oreja a oreja, como cuando el América pierde el clásico: puro gusto.

Ese día, solo me llamaron amigos y familia. Hasta les conté mi pequeña venganza y se rieron de cómo los spamers se tragaron el cuento. Me dijeron que debí hacerlo desde hace meses, pero yo, muy decente, preferí aguantar hasta que ya no pude más.

¿Funciona o es puro cuento? Lo que opina la comunidad

Cuando compartí mi historia en internet, el debate se puso bueno, como en cualquier sobremesa familiar. Algunos, como el usuario “CoderJoe1”, decían que eso no sirve, que hasta podrían aumentar las llamadas. Otro comentó: “Pensé que venía algo más interesante, pero se quedó corto”. Y sí, lo mío fue sencillo, pero efectivo.

Pero otros aportaron ideas que en Latinoamérica nos hacen reír y pensar. Por ejemplo, uno dijo que él contesta en español fingiendo que no entiende inglés, y que así bajó el 50% de las llamadas. ¡Eso sí es aplicar la picardía latina! Otro usuario contó que cuando le llamaban para pedir donaciones, decía que era una funeraria y así también dejaron de molestar.

Un consejo muy común fue usar “No molestar” en el teléfono para solo recibir llamadas de los contactos. Pero en mi caso, como varios en México y otros países, ando buscando trabajo y no puedo darme el lujo de ignorar números desconocidos, porque nunca sabes si es la oportunidad que esperas. Además, los spamer usan números falsos que parecen locales, y hasta han usado mi propio número para estafar a otros, así que bloquearlos uno por uno no sirve de mucho.

¿El secreto está en la creatividad?

Lo interesante es que, como buenos latinos, siempre encontramos maneras creativas de resolver estos problemas modernos. Ya sea mintiendo piadosamente, usando el humor, o cambiando el idioma, la clave está en no dejarse vencer por la frustración. Como dijo una comentarista, “no funciona para todos, pero a mí sí me resultó”.

Y aunque algunos digan que mi venganza no es la gran cosa, para mí fue suficiente con que los spamers dejaran de molestar un rato. A veces, las pequeñas victorias son las que más se disfrutan, como cuando te sale el taco con doble tortilla sin que te cobren extra.

¿Tienes tu propia forma de espantar spamers?

En fin, en esta era donde hasta para pedir una pizza te llaman los robots, hay que ponerse creativos. ¿Tú cómo espantas a los spamers? ¿Usas alguna técnica especial o simplemente los ignoras? Cuéntame en los comentarios, que seguro entre todos podemos armar un manual latinoamericano para sobrevivir a las llamadas basura.

Recuerda: no dejes que una llamada te arruine el día. Y si puedes, que los spamers se vayan con la cola entre las patas… o al menos, que te pidan disculpas.

¿Tienes algún truco o anécdota para compartir? ¡Déjala aquí y hagamos catarsis juntos!


Publicación Original en Reddit: Constantly getting spamming phone calls, so I made them apologize for calling.