Cómo le puse fin a que usaran mi número para molestarme (y de paso, me divertí)
¿Alguna vez te han llamado, escrito o incluso mandado whatsapps preguntando por alguien que no eres tú? Si vives en Latinoamérica, seguro que sí: que si la señora de las tortillas, el primo que debe la tanda, la tía Lucha que no sabe marcar el número bien... Pero, ¿qué pasa cuando la cosa se sale de control y empiezan a usar tu número de teléfono para fastidiarte de verdad?
Esta historia, que encontré en Reddit, es la muestra perfecta de cómo darle la vuelta a una situación molesta, usando nada más que creatividad y un poco de humor al estilo latino.
Cuando tu número se vuelve el más buscado… por razones equivocadas
Imagínate tener tu número de hace dos años y que, de la nada, te empiecen a buscar personas preguntando por un tal Tom (o Juan, o Chucho, o el nombre que quieras). El protagonista de esta historia intentó lo típico: explicar que se habían confundido, pedirle a Tom y sus contactos que actualizaran la agenda, hasta contestar educadamente las llamadas… Pero nada. Peor aún, el tal Tom empezó a dar su número a agentes inmobiliarios y empresas, como si fuera una broma pesada, solo para molestarlo.
¿Te suena familiar? Muchos en la comunidad compartieron historias similares. Como la de una persona a la que le llegaban correos porque otra, con un nombre parecido, usaba su email para todo: desde pedidos carísimos de snowboard hasta trajes de nieve de lujo. Harta, empezó a cancelar esos pedidos y, mágicamente, dejaron de llegarle los correos. Otro contó que recibió llamadas de una escuela durante meses, hasta que cansado, llamó diciendo que la niña “Tiffany” no fue porque estaba en rehabilitación. ¡Jamás volvieron a marcarle!
La venganza chiquita pero sabrosa: el poder de una respuesta incómoda
Pero volvamos a nuestro protagonista. Un día, cansado de la tortura, decidió cambiar la estrategia y responder con una dosis de humor incómodo. Así, cada vez que alguien llamaba preguntando por Tom, él les mandaba un mensaje: “Hola, soy Tom. Perdón que no pude contestar, es que estoy… digamos, ocupado en una convención furry en este momento”. Imagínate la cara de los agentes inmobiliarios, empresas y hasta amigos de Tom recibiendo ese mensaje.
En Latinoamérica diríamos: “¡Eso sí es tener chispa!” Porque aquí, cuando alguien se pasa de listo, a veces hay que responder con creatividad para que te dejen en paz. Y vaya que funcionó. Solo bastaron dos mensajes para que el verdadero Tom, furioso, intentara contactar al protagonista con varias llamadas perdidas. Pero lo mejor: nunca más recibió una llamada preguntando por Tom.
Entre los comentarios de Reddit, uno de los favoritos fue: “Esa respuesta es de genio, seguro Tom se lo pensó dos veces antes de seguir usando tu número”. Otro usuario bromeó: “Yo hubiera dicho que estaba ocupado en una fiesta de XV años con payaso y todo, para que el chisme se pusiera sabroso”.
No estás solo: historias de números equivocados en el mundo latino
Si crees que esto solo pasa en otros países, piénsalo dos veces. Aquí, muchos hemos vivido la pesadilla de heredar el número del deudor de Coppel, el exnovio/a, o de alguien que simplemente no actualizó sus datos. Y cuando ya te cansaste de ser amable y explicar, surgen las respuestas ingeniosas: desde decir que “el que buscas se fue de viaje a Marte”, hasta responder como si fueras el personaje más peculiar del barrio. ¡Creatividad latina al rescate!
Un comentario muy popular en Reddit decía: “Empecé a responder los mensajes de grupo del equipo de béisbol diciendo que yo llevaría la coca y las botanas... pero usando doble sentido. Nunca más me volvieron a incluir”. Otro compartió que, cansado de las llamadas de cobradores, empezó a decir que si querían el carro, que vinieran por él, a ver si lo encontraban. La clave está en no perder el buen humor.
¿Moraleja? No subestimes el poder de una respuesta inesperada
En este mundo donde los datos personales vuelan de aquí para allá, y donde muchos todavía no saben lo que es dar de baja un número viejo, tener paciencia es una virtud. Pero también lo es saber cuándo ponerle un alto con una buena dosis de picardía.
Así que si algún día te llaman preguntando por el “Chucho” que te debe la tanda, o te llegan mensajes para la “señora de los tamales”, ya sabes: una respuesta ingeniosa puede ser tu mejor venganza. Y si tienes alguna historia similar, ¡compártela aquí abajo! Seguro que todos tenemos anécdotas para reírnos juntos y aprender a sobrevivir en la jungla de los números reciclados.
¿Y tú, cómo te libraste de esas llamadas molestas? ¿Cuál ha sido tu mejor respuesta? ¡Cuéntanos en los comentarios y sigamos dándole sabor latino a estas historias!
Publicación Original en Reddit: How I stopped someone from giving my number out.