¡Ayuda tecnológica gratis, reclamos y una webcam tapada: crónica de una tragedia anunciada!
¿Alguna vez has ayudado a un amigo o familiar con la computadora y te han hecho sentir que les debes la vida… o peor aún, que les arruinaste el aparato? Si eres “el experto en computadoras” de la familia, seguro ya vas entendiendo por dónde va la historia de hoy. Prepárate para reír (o llorar) con esta tragicomedia tecnológica que podría pasarle a cualquiera en Latinoamérica.
Cuando hacer un favor sale caro (aunque sea gratis)
En nuestra cultura latina, ayudar a un conocido es casi una ley no escrita. “Échame la mano con la compu, tú que eres bueno para eso” es una frase que muchos han escuchado, acompañada de la promesa de un café, unas empanadas o simplemente la satisfacción de haber hecho el bien. Pero, como dice el dicho, “no hay buena acción que no salga castigada”.
Hace poco, un informático —amigo de confianza— decidió ayudar a una conocida que necesitaba una laptop. No solo le recomendó una buena y económica, sino que se encargó de comprarla, instalarle Windows, Office y dejarla lista para usar… ¡todo esto completamente gratis! Si eso no es ser buena onda, no sé qué lo sea.
Reclamos y dramas por una webcam “muerta”
Pero aquí no acaba la historia. Apenas la usuaria estrenó su nueva laptop, le cayó al pobre informático una llamada furiosa: “¡La webcam no sirve! Te dije clarito que la revisaras, ¿cómo es posible? No puedo hacer mis videollamadas, esto es un desastre”. El tono era de reclamo, como si le hubiera vendido un auto descompuesto o le hubiera puesto sal al café.
En ese momento, el informático respiró hondo —seguramente contando hasta diez, como recomienda la abuela para no explotar— y empezó a hacer preguntas. “¿La pantalla está negra, pero escuchas sonido?” “Sí, pero no veo nada.” Él, con la paciencia de un santo, soltó la solución mágica: “Quita la tapa de la cámara”.
¡Y listo! Todo funcionó. Resulta que la laptop tenía un cobertor físico para la webcam, de esos que ahora vienen integrados y que muchos no notan ni aunque tengan el manual enfrente. Aquí aplica el “facepalm” internacional.
Reflexión comunitaria: cuando el informático se convierte en villano
Esta historia, contada originalmente en Reddit, desató una lluvia de comentarios de técnicos y usuarios de toda América Latina (y el mundo) que se sintieron identificados. Muchos coincidieron en algo: el último que toca el equipo, ¡es el culpable de todo lo que salga mal después!
Un usuario comentó: “Por eso ya ni ayudo a amigos o familia. Al rato cualquier cosa que falle, aunque no tenga nada que ver, es mi culpa”. Otro, con humor sarcástico, dijo: “Desde que me instalaste ese jueguito hace seis meses, ya la impresora no imprime. Seguro fue eso”.
Muchos técnicos han optado por cobrar hasta a los amigos —el famoso “precio de amigo”— o poner reglas claras: “Te ayudo una vez gratis, pero la próxima ya te cobro, aunque sea una pizza o una caja de chelas”. Otros, más extremos, simplemente dicen: “Yo solo trabajo con servidores” para evitarse el desgaste.
Y no faltan los que han visto de todo: desde suegras que creen que desmutear una videollamada hace que la impresora falle, hasta usuarios que se quejan porque la laptop que les regalaron ya no prende… aunque nunca la hayan enchufado.
¿De quién es la culpa? El eterno debate de la tecnología y el sentido común
Lo curioso es que el asunto del cobertor de la webcam no es tan raro. Como bien dijo un comentarista: “Ahora la mayoría de las laptops traen ese deslizador para privacidad y la gente ni se entera. Antes era un post-it pegado, ahora es parte del diseño y sigue causando dolores de cabeza”.
Algunos hasta debaten si el punto rojo del cobertor debería ser alerta de privacidad o señal de grabando. Pero, al final, lo que falta es leer el manual o simplemente… observar.
En América Latina, la tecnología avanza rápido, pero el sentido común a veces se queda en el pasado. Muchos usuarios no leen los mensajes que aparecen, no se detienen a investigar o creen que todo lo que no entienden está “descompuesto”. Y claro, ¿a quién le van a echar la culpa? ¡Al informático!
¿Qué aprendimos? ¡Ponle precio a tu tiempo (y a tu paciencia)!
La moraleja de esta historia es clara: ayudar está bien, pero tu tiempo y tu conocimiento valen. Si siempre ayudas gratis, corres el riesgo de que tus favores se conviertan en obligaciones y tus amigos en “clientes” exigentes. Como dijo uno de los usuarios más sabios: “Di no de vez en cuando, y verás quiénes son realmente tus amigos y quiénes solo te ven como su técnico personal”.
Así que la próxima vez que te pidan ayuda con la computadora, piénsalo dos veces. No sea que termines como nuestro amigo: regalando tu tiempo, tu paciencia… y llevándote el regaño por una webcam tapada.
¿Y tú? ¿Ya viviste una historia parecida? ¿Eres el “técnico” de tu familia o aprendiste a decir que no? Cuéntanos tu anécdota en los comentarios y comparte este post con ese amigo que siempre te busca cuando su compu “no prende”.
¡Hasta la próxima, comunidad techie!
Publicación Original en Reddit: I can't get the PC you prepared for me for free to work!