Cuando la máquina de refrescos y el cliente local se vuelven el show del hotel
Si alguna vez pensaste que trabajar en la recepción de un hotel era aburrido, ¡prepárate para cambiar de idea! No importa si es un hotel de lujo o uno de paso: siempre hay historias que parecen sacadas de una telenovela. Hoy les traigo una de esas anécdotas que solo pueden pasar en Latinoamérica… o en cualquier parte donde la suerte y el ingenio se crucen en la entrada principal.
Imagínate estar tranquilamente en tu turno nocturno, revisando las reservas, cuando de repente llega un cliente local, con el brazo hecho trizas, sangrando como si hubiera peleado con un jaguar, ¡y gritando a todo pulmón como si el hotel fuera suyo!