Cuando el karma se estaciona: la pequeña venganza que hizo justicia en el cajón de discapacitados
En América Latina, cualquiera que haya buscado estacionamiento en un centro comercial o en su propio edificio sabe lo frustrante que puede ser ver autos de lujo ocupando lugares reservados para personas con discapacidad. ¿Y qué hacer cuando la autoridad brilla por su ausencia y la impotencia se siente como un taco atorado en el tráfico? Pues hay quienes, con ingenio y un toque de picardía, deciden aplicar su propia dosis de justicia callejera.
Esta es la historia de una pequeña venganza —o “venganza de barrio” como decimos por acá— que se volvió épica en internet y nos recuerda que a veces, para que la gente aprenda, hay que dejarles muy claro que no todo en la vida es “viveza criolla”.