¿Impresora poseída o abogado con mucha imaginación? La historia más divertida de soporte técnico
¿Quién no ha tenido alguna vez una impresora que parece actuar por cuenta propia? En las oficinas de Latinoamérica, estos aparatos ya son conocidos como los duendes tecnológicos del lugar: hoy funcionan, mañana se rebelan y, si tienes mala suerte, hasta te hacen dudar de la realidad. Pero lo que le ocurrió a una abogada en un bufete no es cualquier historia de papel atascado… ¡Aquí hablamos de una impresora “poseída” que terminó involucrando hasta al personal de seguridad!
Prepárate para reírte, sorprenderte y, tal vez, identificarte con este relato que demuestra que, en el mundo de la tecnología, a veces la explicación más sencilla es la menos esperada.