Cuando tu vecina quiere controlar el condominio... y termina huyendo
Mudarse de casa a condominio es como cambiar de canal en la tele: sabes que será diferente, pero no imaginas cuánto. Así fue para una familia que dejó su hogar independiente para aterrizar en un edificio pequeño, de solo 18 departamentos y con vecinos que parecían llevar ahí desde que se inventó el pan dulce. Pero lo que no esperaban era enfrentarse a “Doña Bárbara”, la vecina del piso de abajo, famosa por su afán de control y su oído más afinado que el de un mariachi profesional.