Casi caigo en la trampa: una noche con los estafadores de hoteles
¿Alguna vez has sentido ese frío en la espalda cuando sabes que algo anda mal, pero no logras poner el dedo sobre qué es? Pues prepárate un cafecito porque esta historia de recepción nocturna en hoteles podría pasarnos a cualquiera, especialmente a los que trabajamos mientras el resto del mundo duerme.
Imagínate: son casi las dos de la mañana, el lobby está en silencio absoluto, y mientras calientas tu cena en el microondas, el teléfono suena. Del otro lado de la línea, un supuesto técnico de soporte te urge, con voz apurada, para que “actualices el sistema antes de la auditoría”. Suena importante, suena urgente… y justo ahí empieza la trampa.