¡Bienvenida la temporada de hockey! Aventuras, caos y papás 'bro' en el hotel
Si alguna vez pensaste que trabajar en un hotel era sencillo, es porque nunca te tocó una temporada deportiva con equipos juveniles. Apenas termina el béisbol y el softbol, y justo cuando crees que vas a descansar en las fiestas, ¡pum! Empieza la temporada de hockey. Y, créeme, las historias que surgen de esto pueden rivalizar con cualquier novela de sobremesa.
Imagínate: 40 check-ins en un solo día, dos equipos de adolescentes entre 12 y 14 años, y un lobby impregnado de olor a Axe, Doritos y zapatillas sudadas. El personal del hotel, con paciencia de santo, ya tiene lista la “Biblia” de reglas de la casa, pegada en cada esquina y firmada (o garabateada) por cada huésped. Pero, ¿de verdad las leen? Ni en sus mejores sueños.