Cuando tu casera intenta hacerte la vida imposible... ¡y termina perdiéndolo todo!
¿Te imaginas vivir pared con pared con tu peor enemiga? Así empieza esta historia digna de una telenovela, donde la venganza se sirve fría… y con recibos impresos. Prepárate para reír, indignarte y, sobre todo, disfrutar el sabor de la justicia bien hecha, al mero estilo latinoamericano.
Todos conocemos a esa persona que se cree dueña del edificio solo porque le dieron un poquito de poder. En este caso, la protagonista no es la típica casera gruñona; es Giselle, la “Karen” del barrio, que vivía obsesionada con las reglas y el control, lista para saltar ante cualquier “falta” del inquilino. Y vaya que le salió caro el chisme.