Cómo mis papás ganaron $3,000 con el peor coche del mundo… y una demanda inesperada
En la vida, a veces lo peor se convierte en lo mejor… sobre todo cuando el karma y la justicia se dan la mano. ¿Quién diría que un coche viejo, feo y parchado con cinta adhesiva podría convertirse en una mina de oro? Hoy te traigo una historia real que mezcla la picardía latina, la terquedad norteamericana y la satisfacción de ver cómo el que quiere pasarse de listo termina perdiendo el doble. Si alguna vez pensaste que solo en las telenovelas pasan cosas así, ¡prepárate porque esta historia podría haberle pasado a tu primo, a tu vecina o incluso a ti!