Cuando el jefe se cuelga tus medallas: La venganza accidental en el cuartel
¿Alguna vez te ha pasado que te partes el lomo haciendo un trabajo impecable, y cuando llega la hora de los aplausos, otro se lleva el crédito? Si tu respuesta es sí, bienvenido al club… y si no, prepárate para reír, indignarte y hasta sentirte un poco vengado con esta historia sacada de la vida militar, pero que aplica en cualquier oficina, taller, o hasta en la junta de condominio.
Hoy te traigo el relato de un joven teniente que, sin querer, terminó dándole una cucharada de su propio chocolate a un jefe con poca vergüenza y mucha labia. ¿Listo para descubrir cómo la justicia divina a veces llega sin buscarla?