La dulce venganza del girasol: cuando los amigos cochinos reciben su merecido… ¡a lo latino!
¿Quién no ha tenido ese amigo que, por más que lo quieras, te saca canas verdes con sus manías? En la universidad, compartir carro es casi un ritual de confianza, pero también una prueba de paciencia. Y es que, como decimos en Latinoamérica: “El que no oye consejo, no llega a viejo”… o, en este caso, ¡no llega limpio a su destino!
Hoy te traigo una historia tan divertida como pegajosa (y no precisamente por caramelos), que demuestra que la venganza, cuando es chiquita y creativa, sabe más dulce que un tamarindo en feria. Prepárate para reírte y recordar a ese amigo cochino que todos tenemos.