El juego del impuesto fantasma: historias desde la recepción de hotel
Si alguna vez has trabajado en la recepción de un hotel, sabes que cada día es una mezcla de telenovela, comedia y, de vez en cuando, un poco de terror fiscal. Imagina estar a las dos de la mañana, revisando cuentas, cuando de repente te das cuenta que un huésped que reservó por internet no trae los impuestos incluidos. ¡Y ahí empieza el verdadero show! ¿Quién paga? ¿El hotel? ¿El huésped? ¿O lo sacamos a la suerte con un volado?
Hoy te traigo una historia que no sólo refleja lo que pasa detrás del mostrador, sino que también nos recuerda cómo la tecnología y la falta de atención pueden convertir una simple reservación en un enredo digno de cualquier familia latina en domingo.