El insólito caso del pollo rostizado “demasiado polloso”: historias de devoluciones locas en supermercados
¿Te imaginas ir al supermercado, comprar un pollo rostizado, devorarlo hasta dejar solo los huesos… y luego regresar para pedir tu dinero porque “sabía demasiado a pollo”? Aunque suene a chiste de tíos en la sobremesa de domingo, esto realmente pasó. Y no, no fue en una película de comedia, sino en la vida real de un valiente trabajador de supermercado que compartió su historia en Reddit, donde miles de personas no sabían si reír, llorar o pedir que les devuelvan la fe en la humanidad.
Porque sí, en el mundo del retail uno cree haberlo visto todo, hasta que llega alguien a romper el récord mundial de excusas absurdas para pedir devoluciones. Si alguna vez pensaste que tu trabajo era complicado, espera a leer cómo un “pollo demasiado polloso” puso de cabeza a empleados, gerentes y a toda la clientela virtual.