Sobreviví a la recepción de hotel: crónica de una guerra silenciosa y mi ansiada libertad
Hay trabajos que te cambian la vida… pero no siempre para bien. Si alguna vez pensaste que trabajar en la recepción de un hotel era solo poner buena cara y entregar llaves, déjame contarte que puede ser más bien como vivir una telenovela: drama, traiciones, gritos e incluso un unicornio imaginario de apoyo emocional. Hoy te traigo la historia de una agente de recepción que, tras una larga batalla, por fin grita: ¡la guerra terminó!