Cuando el espíritu navideño se va al diablo: la peor experiencia en una juguetería
Todos sabemos que trabajar en atención al cliente es como subirse a la montaña rusa sin saber si vas a salir riéndote, llorando o ambas al mismo tiempo. Pero si hay un lugar donde la locura se multiplica, es en las jugueterías en Navidad. Imagínate: luces, villancicos, filas interminables, niños hiperactivos y adultos al borde del colapso. Ahora, súmale a eso un cliente que parece salido de una telenovela de suspenso. Esta es la historia de cómo, en plena época navideña, un empleado terminó viviendo un episodio digno de contarle a los nietos... o al psicólogo.