La venganza más sabrosa: Cerré la pizzería más famosa del pueblo dos días seguidos
¿Quién no ha soñado alguna vez con darle una cucharada de su propio chocolate a un jefe abusivo? Pues la historia de hoy viene directo de Canadá, pero bien podría haber pasado en cualquier pueblito de Latinoamérica donde el jefe cree que los empleados jóvenes son desechables y la pizza nunca para de salir del horno. Prepárate para reír, indignarte y, sobre todo, aprender que nunca hay que subestimar el poder de la venganza con sabor a masa.