¡Tíralo a la basura! Cómo un simple cambio de oficina se volvió la lotería tecnológica de la década
¿Alguna vez te han dicho en la chamba: “¡Échalo a la basura!” y te has quedado pensando si de verdad eso era basura? Bueno, prepárate para reírte, indignarte y soñar con el “milagro de la caja olvidada”, porque hoy te traigo una historia digna de contarse en las sobremesas de cualquier oficina latinoamericana.
Resulta que, así como el primo que nunca tira el cable USB “por si acaso”, en muchas empresas hay cosas que se van acumulando, y a veces el destino las pone en las manos menos pensadas. ¿Te imaginas encontrarte con una pila de gadgets nuevecitos solo porque alguien dijo que los tiren? De eso va nuestra historia de hoy, que arranca en una oficina gringa pero que bien podría pasar en cualquier corporativo de la Ciudad de México, Buenos Aires o Bogotá.