El karma en el estacionamiento: Arruiné su clase de yoga por estacionarse como dueño del mundo
¿Alguna vez has sentido la tentación de dar una pequeña lección a esos conductores que creen que el mundo es su patio de recreo? Hoy te traigo una historia donde el karma hizo una visita exprés a un “dueño del universo” moderno, de esos que manejan un Tesla y piensan que cualquier cargador público es su propiedad privada. Prepárate para reír, indignarte y, sobre todo, disfrutar de una venganza pequeña pero con mucho sabor latino.
Porque seamos honestos, en América Latina todos hemos visto a ese vecino que se estaciona como si la ley de tránsito fuera solo una sugerencia, o al típico que pone su carro en la entrada del súper “solo por cinco minutos”. Pero cuando la modernidad llega con autos eléctricos y cargadores públicos, el abuso simplemente se reinventa.