Cuando el vecino metiche recibe su merecido: la dulce venganza a la mexicana
¿Quién no ha tenido al típico vecino que se cree jefe de la colonia, policía, inspector, juez y verdugo? A veces, la vida en comunidad se parece más a una telenovela que a la tranquilidad que imaginamos cuando firmamos el contrato de la casa. Hoy te traigo una historia que parece sacada de una plática entre compadres: la historia de un vecino que no supo cuándo parar... y terminó recibiendo una cucharada de su propio chocolate.
¿Listo para descubrir cómo la paciencia tiene un límite y la justicia vecinal puede ser más dulce que el pan de muerto? Ponte cómodo, porque esta anécdota te va a recordar por qué en México y Latinoamérica decimos: “El que escupe para arriba, en la cara le cae”.